"¡No bajes al sótano!"
"La escalera es un ámbito cargado de
contenidos simbólicos fuertes.
El de tránsito sobre todo"
Javier Maqua

Picado de la escalera en One missed call
El cuatrimestre pasado hice una asignatura de semiótica en la que tuvimos que hacer un análisis como trabajo final. Yo, junto con una compañera, escogí hacerlo sobre las películas de culto de terror japonesas y sus respectivos remakes hollywoodienses. Ringu y Chakusin ari fueron las elegidas como muestra representativa. En ellas pude apreciar el gran papel simbólico que desarrollan las escaleras en una película de terror.
¿Quién no ha gritado alguna vez a la pantalla mientras mira una película de terror de estas de sábado por la noche "¡No bajes al sótano!"? Y es que las escaleras son una constante en el cine de terror. Si bien es cierto que existen películas de este género que ya llevan como título este objeto: Al final de la escalera, La escalera de caracol, La escalera de terror, entre otras, yo me centraré en su representación metafórica. Son un elemento muy usado -incluso a veces demasiado- para captar la atención del espectador y para mostrar que la escalera representa sobre todo, un tránsito entre dos mundos.
Tanto en Ringu como en Chakushin ari, los planos picados y contrapicados de una escalera se utilizaban para crear tensión en el espectador. Los picados en los que se veía a una niña al inicio de la escalera, con los ojos fijados arriba y con una mano apoyada en la barra mostraban que arriba había algo que la estaba llamando (tanto simbólica como textualmente). Los contrapicados desde un punto de vista subjetivo, generalmente los ojos del personaje que mira hacia el último escalón, muestran la intención de éste a subir porque ha escuchado ruidos, por ejemplo, y evidencian que arriba ocurre algo.
Además, la escalera se representa como un lugar de paso, objeto estático que a la vez tiene un carácter dinámico, ya que el subirlas o bajarlas más rápido o más lento representa su propio carácter expresivo. Las escaleras en estas dos películas siempre se dirigían hacía el piso de arriba como sitio donde se encontraba aquello que estaba por encima (tanto piscológica como físicamente) de los personajes. En otras, como en Drácula, las escaleras van hacia abajo: "Una escalera que se comunica con un nivel inferior al del suelo es siempre un símbolo de apertura hacia lo infernal", remarca Juan Eduardo Cirlot en su Diccionario de símbolos.
"La escalera que va al sótano
se baja siempre"
Bachelard