De Superman a Hannah Montana
Cuando era pequeña una vez le pregunté a mi madre “¿Lois Land es tonta?” Me acuerdo perfectamente porque mi madre se echo a reír y alguna que otra vez, al ver Smallville en la televisión, me lo recuerda como anécdota de infancia. Y es que no podía entender como una mujer que parecía tan inteligente no reconociese a su gran amor. No es que Clark Kent se pusiera una máscara como Spiderman o Badman; cuando se convertía en Superman, simplemente se quitaba las gafas y usaba más gomina de lo habitual. Clark Kent siempre me pareció muy atractivo. Tenía ese punto de intelectual que le daba el periodismo –con sus grandes gafas que vuelven a estar de moda- y el punto macarra que le daba su uniforme ceñido cuando combatía contra el mal. La elegancia en esos momentos no era su fuerte, los calzoncillos por encima de las mallas lo que conseguían era que aumentara su “punto fuerte”, y de ese modo se pasaba de un periodista más o menos patosillo a un machote de grandes pectorales. Esta doble vida de Clark Kent puede equipararse a la doble vida de la superheroína adolescente del momento Hannah Montana. Sí, es cierto, no vuela ni salva a personas en situaciones de vida o muerte, pero ella canta, y además baila. Miley Stewart ( La peluca vendría a ser para ella lo que las gafas para Superman. Y es que parece mentira lo que dos objetos tan normales como estos pueden hacer para dos superhéroes como ellos. Sin ellos el pobre Superman tendría que ser superhéroe las veinticuatro horas sin tiempo para poder descansar entre salvar una vida y otra. Igual pasa con la peluca rubia, sin ella la pobre Hannah no podría llevar una vida normal fuera de los focos y correría el riesgo de acabar como Marisol (con todos mis respetos para ella, era mi gran ídolo de pequeña). Ambos además tienen una estrecha relación con sus familias. Los únicos que saben que Clark Kent y Miley Steward son especiales a los demás son sus padres. Ellos son los que le dan su apoyo y les ayudan a mantenerse con los pies en la tierra: una por lo que a fama se refiere y el otro textualmente, si no mantiene los pies en el suelo y se dedica a volar sin ninguna consideración pueden descubrirle.