Instrucciones para...
Hace un par de viernes, como cada mañana, estaba leyendo en el tren dirección UAB el diario ADN. Me fijé en que Risto Mejide ya no tenía sección de opinión y me desilusioné. Es cierto que mucha gente critica a este hombre por el gran papel que interpreta (o no) en Operación triunfo, pero como no veo este programa (soy más de Fama a bailar), no tengo ninguna idea preconcebida de él y sus artículos me gustan porque me hacen pensar, reír y cuestionar.
Aquí va mi favorito, lo recupero porque hecho de menos los trayectos de tren con Risto…
Instrucciones para dar un abrazo
“Cualquiera puede estrecharte entre sus brazos. No hay que ser muy listo, ni muy fuerte, ni muy sabio, ni muy nada. Alguien va, abre sus brazos de par en par y te envuelve de carne y huesos. Y qué. El pavo relleno hace lo mismo y conozco a poca gente ansiosa por meterse dentro.
Desde que encima hay desconocidos que los dan gratis por la calle, el valor del abrazo ha caído en picado. Y la verdad que no me extraña. Puede que algunos abrazos no cuesten dinero, pero lo que sí tienen en común todos los abrazos mal dados es que siempre, a la no tan larga, salen muy caros.
Quizá por eso ninguno de los intentos que he podido leer por ahí, tratando de descifrar la aparentemente sencilla liturgia del acto de abrazarse, me ha ayudado demasiado. Quizás por ello vaya a ser yo el próximo en naufragar.
El abrazo viene a ser a las relaciones humanas lo que el cargador al teléfono móvil. Mejor que nunca te lo dejes en casa, no sea que lo acabes suplicando a las 3 de la mañana ante cualquier recepción de hotel...